Al fin creo que mi anhelosa espera ha terminado. La Primavera ha llegado a mi jardín y a mi ciudad, colándose a traves de los cristales y, al igual que el ciruelo de mi patio trasero y mi aporreado notro, -sobreviviente de largas jornadas de temporal- he empezado a brotar y a florecer.
Que maravilla los sentidos que nos permiten, o, al menos a muchos nos permiten percibir tanta maravilla que el Hacedor nos ha dado a cada paso. Que lástima que muchos no sean capaces de percibir el Gran Don de vivir y el gran valor de las cosas aparentemente insignificantes,como sumergir las manos en la tierra húmeda de mi jardin,- cosa que he realizado hoy con tanto beneplácito". acto tan sencillo que me ha permitido reforzar aún más el sentido de la vida.
¿Por qué ir entonces anestesiándonos los sentidos tras proyectos materiales muchas veces tan difíciles de lograr y a veces imposibles, si en actos tan sencillos como: un beso sincero, un: "te quiero, hija; un te quiero esposa mía", un contacto con la tierra húmeda, una caricia, ...un servicio desinteresado podemos alcanzar tanta felicidad?
La vida, es indudablemente el mejor regalo que hemos recibido.
Larn.

Comentarios recientes
hace 4 años
hace 4 años
hace 4 años